¿Geógrafo? ¿Y… eso qué es?

Un geógrafo, gracias a su formación, es capaz de ofrecer una aproximación diferente a los problemas que tienen lugar en el territorio fruto de la interacción con el hombre. Añadiría a esta definición, tres aspectos clave: capacidad de análisis, visión de conjunto y multidisciplinariedad.

Esta definición, totalmente personal y subjetiva, puede servirnos para introducir este breve post, primero por otra parte, mediante el que trato de arrojar un poco de luz sobre mi profesión.

 

¿Qué entiende la gente cuando le digo qué soy?

Seguramente a mis compañeros les hayan hecho preguntas del tipo: ¿Geólogo verdad? O… ¿Tú respondes a las preguntas azules del Trivial, no? O la que más me gusta… ¿Eso de los ríos, países, cabos y golfos no? A lo cual le sigue el cambio de expresión y color facial correspondiente; y te preguntas como has invertido 4 años de tu vida en estudiar países, ríos y golfos para responder al Trivial.trivi

En mi definición he intentado explicar de forma sencilla qué puede hacer un geógrafo, y lo que siempre se me viene a la cabeza es la idea de proceso. Proceso entendido como interacción entre nuestra casa, la Tierra, y las actividades que realiza el hombre en Ella. A riesgo de resultar simplista, creo que expresa la esencia de esta disciplina a la perfección.

 

¿Qué aporta la Geografía?

Un geógrafo se siente cómodo trabajando en entornos multidisciplinares, porque el conocimiento de diferentes “saberes” nos dota de una especial visión de conjunto y nos hace valorar y respetar a las otras disciplinas. No se trata en querer ser “otra cosa”. Se trata de tener las herramientas necesarias para poder identificar los diferentes elementos que condicionan un proceso del territorio que tiene como protagonista al hombre.

En definitiva, ser capaz de cambiar de escala y de tomar diferentes enfoques al observar un problema.

De entre los muchos ejemplos que podría poner, el que resulte un poco más obvio es la aplicación de la Geografía a la resolución de cuestiones del medio natural (o medio ambientales), ya sea en afecciones de actividades humanas sobre este, o en su ordenación y gestión.

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Pero también es conocida la aportación desde hace años sobre aspectos de la planificación territorial (PGOUs por ejemplo),  o en el establecimiento de actividades e infraestructuras en el territorio en general, la geografía siempre ha buscado la racionalización del uso del territorio, un uso que ha de ser responsable con el medio y provechoso para todos.

De lo anterior, podemos concretar refiriéndonos a actividades como la planificación turística, donde resulta de vital importancia conocer las características de la región sobre la que se asienta la actividad, ya sea de la composición demográfica de su población, su distribución, y otras características socio económicas; o todos aquellos elementos del medio natural que pueden verse afectados o afectar, positiva o negativamente, a la actividad (riesgos, potencialidades,…) Todo ello para obtener el máximo beneficio para la comunidad y para el medio sobre el que se asientan.

¿Otras aplicaciones? Pues hay estudios en muy diversas materias, tan variopintas como:

  • defensa,
  • gestión de riesgos naturales,
  • localización de actividades (eso tan de moda ahora llamado “geomarketing”),
  • expertos en transporte y tráfico,
  • geopolítica (muy en relación con la defensa), y un largo etcétera.

 

Conclusión.

Creo que hoy día el conocimiento tiende a hacerse cada vez más especializado. Sin embargo, es necesario no perder la visión “holística” de los procesos que lleva a cabo el hombre sobre el territorio dada la cada vez mayor interconexión de hechos y procesos en este sistema llamado Tierra.

Espero que esta pequeña reflexión ayude a conocer un poco más qué es ser geólogo, perdón, geógrafo :)

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